Incluidas las que preferiríamos que no nos hicieras — y cómo suena una buena respuesta.
La selección de proveedor suele premiar a quien hace la mejor demo. Estas preguntas premian a quien siga siendo útil en el tercer año.
1. ¿Quién es el propietario del código fuente y de las cuentas de infraestructura?
La respuesta debe ser: tú, por escrito, desde el primer día — incluidas las cuentas cloud, el registrador del dominio y las fichas en las tiendas. Un proveedor que retiene esto retiene poder de negociación, no activos.
2. ¿Qué pasa si queremos irnos en el sexto mes?
Un proveedor seguro de sí mismo tiene una respuesta preparada. Uno nervioso cambia de tema y te explica lo improbable que es.
3. ¿Qué partes de esto no habéis hecho antes?
En todo proyecto las hay. Un proveedor que asegura que no hay ninguna, o bien no está escuchando, o bien no te está diciendo la verdad, y las dos cosas salen caras.
4. ¿Quién va a trabajar en esto exactamente?
Pide nombres y disponibilidad, y pregunta si las personas que están en la reunión son las que lo van a construir. El cambio de equipo respecto al prometido es la queja más habitual sobre las agencias, sean del tamaño que sean.
5. ¿Qué queda explícitamente fuera de alcance?
Una propuesta que solo enumera lo que está incluido es una propuesta diseñada para generar peticiones de cambio. La integración, la migración de datos, la formación y el soporte son las ausencias habituales.
6. ¿Cómo vamos a traspasar esto a nuestro propio equipo?
La documentación y la formación deben aparecer en el plan con fechas y esfuerzo asignados, no como una línea llamada «traspaso» en la última semana.
7. Enseñadme algo que haya salido mal
Pide que te cuenten un proyecto que se desvió o se canceló, y qué cambió después. Cualquiera con cien proyectos tiene varios. Que acepten hablar de uno es mejor señal que cualquier caso práctico.
El proveedor que responde con honestidad a la séptima pregunta suele ser el que merece la pena contratar.